El dolor, la inflamación y la fiebre pueden presentarse en distintas etapas de la vida, pero en los adultos suelen venir acompañados de mitos que dificultan su adecuado manejo.
Mitos más comunes:
“Si el dolor es fuerte, debo tomar más dosis de medicamento”: La dosis debe ser siempre la indicada por un profesional de la salud; excederla no acelera el alivio y puede generar efectos adversos.
“Todos los antiinflamatorios dañan el estómago”: Si bien algunos AINE pueden causar molestias gástricas, el cumplimiento de la dosis recomendada y el uso responsable reducen ese riesgo.
“La fiebre alta siempre es peligrosa”: La fiebre es una respuesta del organismo ante una infección o inflamación; lo importante es controlarla cuando alcanza niveles muy altos (más de 39 °C) y atender la causa subyacente.
Realidades a tener en cuenta:
Visitar al médico ante síntomas prolongados: Si el dolor o la fiebre persisten varios días, es esencial un diagnóstico profesional.
Uso adecuado de medicamentos: Lee las etiquetas y sigue las recomendaciones para un alivio seguro.
Hábitos saludables: Una dieta equilibrada, hidratación y ejercicio moderado contribuyen a prevenir o aliviar el dolor y la inflamación.

